Irene Vallejo logra el milagro de convertir la filología clásica en un relato épico de supervivencia y amor por la cultura escrita. Este ensayo vibra con la emoción de las mejores novelas de aventuras.
Un homenaje inolvidable a los bibliotecarios anónimos, a los copistas y a todos los que arriesgaron sus vidas para que las palabras de la Antigüedad llegaran intactas hasta nuestras manos.